Posverdad y Gestación Subrogada

Posverdad y Gestación Subrogada

‘Calumniad con audacia; siempre quedará algo’ (Francis Bacon)

Ahora se llama posverdad.

Mentiras. Que repetidas por todas las vías posibles -y en especial por la red de redes-, son tomadas por verdades ciertas. Tanto más cuanto la falsedad ayude a defender ideologías y creencias personales de los trasmisores del bulo.

La Gestación por Sustitución o Gestación Subrogada (GS) no es ajena a este fenómeno y la posverdad se ha convertido en piedra angular de los ataques que recibe.

Unos ejemplos bastarán para entender de qué hablamos:

1. “La demanda real de gestación subrogada en España es ínfima, pero hace mucho ruido y presión…”. Esta explicación, de gran enjundia, se encuentra en el documento que el Circulo Estatal Podemos Feminismos ha elaborado contra la GS.

De aceptarse este axioma, las reclamaciones y reivindicaciones de las minorías no deberían ser atendidas ni tenidas en cuenta. Por más ruido que hagan, habría que ignorar las demandas de igualdad de las personas trans o la investigación de las enfermedades ligadas a las mitocondrias. Total, son pocos casos y no hay demanda.

Pero resulta que la afirmación es falsa. No es ínfima. En una reciente encuesta del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) se constata que el 36% de catalanas/catalanes recurrirían a GS si lo necesitasen.

Candidatas a GS son:

-Las mujeres que nacen sin útero (síndrome de Rokitansky-Kuster-Hauser), una de cada 5.000.

-Mujeres con cáncer de cérvix, de las que el 50% tiene 35 años o menos y que suponen más de 1.000 mujeres al año. Añadamos mujeres jóvenes con cáncer de mama, ovario, leucemia… endometriosis,…

-Mujeres trasplantadas (esas para las que, hace unos días, el Dr. Pérez Bernal, Director Gral. de Trasplantes del Colegio de médicos de Sevilla, reclamaba medicina reproductiva y acceso a la GS).

-Y las mujeres y los hombres trans (que SÍ tienen derechos reproductivos). Y los gais, solos o en pareja. Más lesbianas o bisexuales que, por razones diversas, no puedan gestar. Más…

Continua el texto del Círculo diciendo “…mucho ruido y presión dado que es apoyada  por un sector muy minoritario de la población con una situación económica privilegiada”. Como todo el mundo sabe, las mujeres con cáncer de útero o de mama, las mujeres transexuales, las mujeres con síndrome de Rokitansky, etc. son internacionalmente conocidas por su situación económica privilegiada. Y un jamón.

 

2. “Suecia ha prohibido la gestación subrogada” o “Suecia, en 2016, avanzó hacia la prohibición de la gestación subrogada”, o “Suecia prohíbe la inscripción como padres/madres a las personas contratantes en el extranjero”. Frases similares se han repetido en foros y medios de comunicación. Pero…

No. Ni ha prohibido ni parece que vaya a prohibir.

El muy conservador Ministro de Justicia sueco, Morgan Johansson, presentó un informe que fue aireado por cierto “feminismo bien informado” como si fuese una prohibición, cuando solo era uno más de los informes solicitados por su Gobierno.

Suecia reguló el reconocimiento la nacionalidad sueca a los menores nacidos por GS en 2012.

Distintos estamentos de la sociedad sueca se han manifestado contra la idea de prohibir la GS, entre otros la Federación de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de Suecia (RFSL)

El Parlamento sueco ha reclamado en reiteradas ocasiones al Gobierno sueco que regule la GS.

Recientemente, el Ministro de Justicia (el mismo referido anteriormente) ha reconocido que se está analizando reforzar la filiación de los menores nacidos por GS y que el Gobierno sueco está, actualmente, estudiando la técnica. Está todo en la web del Sveriges Riskdag (Parlamento Sueco).

 

3. “En los países donde se ha regulado la GS altruista, como Reino Unido, no funciona. No hay gestantes”. Comentaristas de redes, declaraciones en televisión o artículos en periódicos de gran difusión han afirmado que “En Reino Unido, donde rige un sistema altruista que no permite pagos ni trampas, apenas hay unos 20 embarazos al año.”.

El Cafcass (Children and Family Court Advisory and Support Service) es el organismo que se persona en todos los juicios que tienen relación con menores y el que participa en los casos de GS, donde hace falta una Parental Order (PO). Según sus datos, de 2005 hasta agosto de 2015 se solicitaron 1260 PO (44 en 2005, 220 en los 8 primeros meses de 2015). Los informes, sin cerrar, de 2016 apuntan a unos 400 casos.

De ellos, y según el Ministerio de Justicia y otras fuentes, menos del 30% (13-26%) de las PO solicitadas se debe a nacimientos fuera del Reino Unido. Lo que arroja una cifra de, al menos, 280 nacimientos mediante GS en el estado durante 2016.

Es cierto que muchos ciudadanos de Reino Unido se van fuera para fundar su familia. Lógico. La ley no permite la GS para familias monoparentales (mujer sola/hombres solo) ni contempla en toda su extensión el interés superior del menor. Está pendiente reformar la Surrogacy Act para eliminar estos defectos.

 

4. Canadá: “Los casos de gestantes son ínfimos en comparación con la cantidad de solicitudes que hay.” “No existen datos oficiales públicos – el silencio de las autoridades es reseñable-”. Hay “silencio oficial” y fracaso de un sistema altruista de GS. Pues no.

Los datos están en el Canada’s Assisted Reproduction Technology Registry CARTR

En 2012 hubo 390 ciclos en procesos de GS. Entre 2008 y 2012, el número de ciclos en procesos de GS aumentó un 105%. En 2013 nacieron 145 menores mediante GS.

En 2015 se realizaron 533 ciclos de GS. Se están recogiendo los datos de nacidos vivos.

Cierto que en Canadá no sobran las mujeres dispuestas a gestar para otras personas. Y sí, hay lista de espera. Naturalmente, teniendo en cuenta que al país acuden familias españolas, francesas, alemanas, italianas, etc., en un exilio reproductivo impuesto por las legislaciones restrictivas de sus estados.

 

5. “Hay que mejorar la adopción, no regular la GS”. Una de las aseveraciones más repetida en todos los medios y por todos los formatos.

Adopción y GS tienen origen y finalidades diferentes. Con la primera se busca dar una familia un menor que no la tiene o no puede cuidarlo. Con la segunda (como con toda medicina reproductiva) se busca dar un hijo una familia. No son lo mismo y no son incompatibles, antes bien, adopción y medicina reproductiva son completarías. Hay familias con hijos por ambas vías.

No es cierto que haya miles de niñas y niños pendientes de ser adoptados. Los datos de CORA son definitivos. En España hay pocos menores en situación de adoptabilidad.

No es que haya que cambiar las leyes (que son garantistas, como corresponde), es que no hay más niños para adoptar. Consecuencia de cambios en la legislación internacional y la interrupción voluntaria del embarazo, entre otras cosas. Los niños que nacen hoy en España son deseados casi todos. No como hace unos años cuando, desde el paritorio de las grandes maternidades españolas, muchos recién nacidos pasaban directamente a la inclusa.

No se puede exigir acceso a consultas de reproducción y financiación pública para que una parte de la ciudadanía tenga a sus hijos, mientras a otra parte se le obliga, si o si, a adoptar y se le niegan derechos. Eso contrario a la Declaración de Derechos Sexuales y Reproductivos.

 

6. El gaypitalismo, ese nuevo enemigo del pueblo. La GS es de gay(ca)pitalistas, seres malignos que atacan a quienes rechazan la técnica aduciendo que, oponerse a ella, “es ir en contra del colectivo homosexual y situarse del lado de la jerarquía eclesiástica”. Ni más ni menos.

L*s postulantes de la teoría del gaypitalismo consideran que la GS es propia de gais, de lobby de gais ricos que compran el órgano reproductor femenino de una mujer, por supuesto, pobre. Los execrables gais no solo somos pervertidos, desviados o enfermos, ahora también somos unos capitalistas depravados dedicados a explotar mujeres. Somos de lo malo, lo peor, y si encima trabajamos y ganamos un sueldo entonces ya la maldad alcanza límites insospechados. ¡Qué lástima que el franquismo no acabara con todos nosotros!

La causa para recurrir a GS es en el 80% de los casos se debe a un factor femenino. Solo el 20% tiene causa masculina. Recurren mayoritariamente las familias heterosexuales. Lo que es pura lógica: los heterosexuales son mayoría en todo. Razón numérica.

Los humanos tenemos una mala costumbre: a medida que se logran reconocimientos y derechos, se piden más y se pretende alcanzar la igualdad real. Y los gais somos humanos. Y queremos fundar una familia. Al igual que hacen otros colectivos. Exactamente igual.

El gaypitalismo y los estereotipos -y heterotipos que implica este concepto- son apoyados por ciertos feminismos y ciertos activismos lgtbi que, en su lucha por defender heredades ideológicas sobre la maternidad y la mujer, no ven problema en fomentar la homofobia y en denigrar los nuevos modelos familiares gais. Pura gayfobia.

Y sí, la Conferencia Episcopal se opone a la GS. Junto con HazteOír, Foro de la Familia, etc. Entiendo que no gusten estos compañeros de viaje, pero son los que eligen quienes hablan de gaypitalismo y se oponen a la GS. Quienes se oponen a la GS van de la mano de la jerarquía eclesiástica y, lo que es peor, de sus grupos de control y presión. Esa es su decisión libre y voluntaria.

 

7. Los partidos de izquierda defienden los derechos de la mujer, porque es de izquierdas rechazar la GS.

Por eso las Juventudes Socialistas de España, en su recién celebrado XXV Congreso ordinario, han apoyado su regulación. Porque no son de izquierdas.

Por eso el Gobierno socialista de Portugal ha regulado la GS. Porque no es un gobierno de izquierdas ni sabe nada de socialismo.

Alexis Tsipras, en estos dos años, no ha cambiado ni suspendido la ley de GS griega. Porque, como todo el mundo sabe, Sýriza no es de izquierdas.

La verdad es que quienes se oponen a regular la gestación por sustitución son viejas glorias, reunidas en torno al feminismo de la blanquitud, temerosas de perder cargos y honores si la mujer decide por si misma sin tutelas matriarcales.

 

Se podría continuar de este modo con muchas más “verdades”-el modo en que se inscribe a los menores en los registros consulares; la “desaparición” de la mujer que  los ha gestado de la vida de niñas y niños; la revelación de orígenes; el daño al menor; etc.; etc.- pero, cualquiera que desee saber puede encontrar la verdad. Si quiere. Solo se precisa no aceptar, sin más, lo primero que quieran colocarnos ciertas predicadoras y predicadores que han decidido denigrar todo lo que pueda suponer un riesgo para su ideología, sus prebendas y sus privilegios.

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