EL PARLAMENTO EUROPEO INSTA A REVISAR LAS POLÍTICAS REPRODUCTIVAS RESTRICTIVAS

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El pasado 17 de diciembre de 2015 se aprobaba, por el Parlamento Europeo, el Informe anual sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo (2014). En su punto 115 se recogía: “Condena la práctica de la gestación por sustitución que es contraria a la dignidad humana de la mujer”. Algo lógico y coherente. Sin embargo, grupos como HazteOir o Nosomosvasijas, junto con políticos como Elena Valenciano, entre otros, usaron ese punto para arremeter contra la gestación subrogada (GS) y contra todo lo que significa.

En el Pleno del Parlamento ya se señaló que no se podía englobar, bajo el concepto de explotación, toda practica reproductiva con participación de terceros. Tampoco era lógico que un órgano, donde están representados tantos Estados que tienen regulada o aceptada la GS, arremetiese contra sus propios miembros.

La interpretación que se intentó hacer de este punto 115, partidista y por intereses creados, pretendía vetar una técnica de reproducción asistida que, en Europa, lleva realizándose más de 30 años.

SNH, junto con los colectivos a favor de la regulación de la gestación subrogada en España, emitió un comunicado al respecto afirmando nuestra oposición a toda explotación de seres humanos, en toda circunstancia, e insistiendo en la necesidad de regular esta técnica reproductiva, como la mejor vía para evitar daños.

Este 5 de julio de 2016, en Estrasburgo, el Parlamento, aprobaba el texto denominado La lucha contra la trata de seres humanos en las relaciones exteriores de la UE.

Su punto 31 se refiere específicamente a la GS y, para evitar interpretaciones tor ticeras, es muchísimo más preciso:

El Parlamento Europeo

  1. Condena la trata de seres humanos para la maternidad subrogada forzosa en la medida en que constituye una violación de los derechos de la mujer y de los menores; señala que la demanda se ve impulsada por los países desarrollados a expensas de personas pobres y vulnerables procedentes, a menudo, de países en desarrollo, y pide a los Estados miembros que analicen las implicaciones de sus políticas reproductivas restrictivas;

Ahora, los colectivos antes mencionados, y ciertos sectores de partidos políticos, han guardado silencio. Pero el mensaje es claro y directo. No se condena la GS, si no la práctica forzada que suponga violación de los derechos de la mujer y del menor. Y una cosa más. Una muy importante. Hace responsables de la existencia de esto a las políticas reproductivas restrictivas de ciertos estados.

Si hay subrogación forzada, si hay explotación de mujeres y violación de los derechos del niño es como consecuencia de esas políticas en muchos países, entre ellos estados miembros de la UE como Italia, Francia, Alemania, etc. La consecuencia de esos regímenes represivos hacia la GS es la emigración de sus nacionales hacia terceros países, donde las legislaciones pueden ser éticas y respetuosas o permitir todo tipo de irregularidades donde florezcan redes que abusen de familias, mujeres y niños.

Que haya partidos políticos españoles que aun no hayan entendido esto, y se oponga a la regulación de la GS en España, da una idea de hasta qué punto la política española puede estar alejada de la realidad y de la vida de las personas.

El ser humano, desde hace siglos, ha emigrado en busca de remedio y cura para los problemas que le aquejan. No es nada nuevo. Basta revisar sucintamente la historia para encontrar ejemplos. Uno puede ser el Hospital al-Mansurí, fundado en 1284 en El Cairo, lugar modélico, según todas las referencias y al que se dirigían miles de personas de todos los rincones de la tierra conocida buscando solución a sus dolencias.

El ser humano no se caracteriza por resignarse ante la adversidad, antes bien, está dispuesto a emprender cuantas acciones considere precisas para cambiar su suerte y mejorar. Mejorar en la salud es una constante que siempre se ha perseguido. Y la infertilidad no es ajena a ello. La salud sexual y reproductiva no es ajena a ello. Las mujeres italianas emigrando a clínicas de reproducción españolas para poder tener sus hijos mediante técnicas prohibidas en su país, es una buena muestra de ello.

Nadie, en su sano juicio, trataría de impedir el tráfico de órganos prohibiendo el trasplante en España.

Cómo se ha pensado que, para evitar que en algún lugar se trafique con niños o explote mujeres, lo mejor es prohibir la GS en España, es algo muy difícil de entender.Parlamento Europeo 3

 

Regular es imperativo. Porque es un derecho de mujeres y  hombres españoles. Porque la Ley de Reproducción no puede seguir siendo una ley machista y discriminatoria como es.

Porque regular es la forma más eficaz de prevenir todo tipo de abuso.

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