ANAYA PUBLICA UN TEXTO ESCOLAR QUE PROMUEVE ACOSO ESCOLAR HACIA NUESTROS HIJOS

ANAYA PUBLICA UN TEXTO ESCOLAR QUE PROMUEVE ACOSO ESCOLAR HACIA NUESTROS HIJOS
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La asociación Son Nuestros Hijos quiere denunciar, ante la opinión pública y ante las autoridades educativas, especialmente las de las Comunidades Autónomas andaluza, gallega y valenciana, la existencia de un libro de texto que pone en riesgo a nuestros menores.

En el libro de texto se puede leer:

«3: Algunos dilemas morales en medicina y biotecnología

3.1: Maternidad alquilada

Una pareja desea tener descendencia pero, por problemas genéticos, no puede. Entonces contrata a una mujer joven para que sirva de “madre de alquiler”: los médicos han fertilizado a esta mujer con esperma del futuro padre. Una vez que haya dado a luz, la madre biológica cederá sus derechos de maternidad a la mujer estéril.

Pero ¿qué ocurre si la madre de alquiler cambia de opinión o si el bebé nace con alguna enfermedad genética? En cualquier caso, ¿debe estar permitido el alquiler de la maternidad?»

 

Se llama gestación por sustitución (GS). Así es recogida en la Ley de Reproducción Humana Asistida de 2006. Es su nombre legal en España. Sancionado por las Cortes. También se la llama gestación subrogada o subrogación gestacional.

La OMS la define como una técnica de reproducción humana asistida. La Sociedad Española de Fertilidad ha elaborado un documento sobre cómo debería ser su regulación en España. La Conferencia de Derecho Internacional Privado de La Haya está estudiando un acuerdo para su regulación supranacional. El Tribunal de Derechos Humanos de  Estrasburgo ha emitido 5 sentencias reconociendo el derecho de los niños a… pero ¿para qué seguir? Las evidencias científicas, sociales y legales son múltiples y están ahí para quien las quiera buscar.

Nada de ello ha sido valorado ni analizado por la Editorial Anaya Educación a la hora de publicar el libro de Tercero ESO “VALORES ÉTICOS”, de Fernando Martínez Llorca, José Javier Fernández Pereira y Sebastián Salgado González.

Más allá de la falta de conocimiento de la técnica médica, de la que evidentemente no saben  nada los autores (los médicos no fertilizan a nadie, señores, faltaría más), más allá de ignorar las definiciones de la OMS o de Organizaciones nacionales e internacionales de infertilidad y reproducción, más allá de desconocer la legislación que rige para la filiación de estos niños o cómo es la regulación que se está generalizando en todo el mundo, más allá de olvidar que no se alquila personas, más allá de esto, están los menores.

Justamente a quienes va dirigido el libro. Nadie en la editorial ha pensado en ellos. Nadie ha recapacitado que en España hay miles de niños, y muchos miles más que nacerán los próximos meses y años, que están en edad escolar o enseñanza secundaria y que ha nacido mediante gestación por sustitución. Miles.

¿Se han planteado siquiera cómo se sentirá esa niña, ese niño, cuando se analice el texto arriba expuesto en clase, en su colegio, en su instituto? ¿Se han planteado la reacción de los compañeros de aula? ¿Se han preguntado qué pasará en el patio, cuando los murmullos hablen de niño alquilado o de “madre” alquilada?

No.

¿Para qué se van a preguntar cosas? ¿Para qué se va a plantear el respeto al menor, a los derechos del menor? Nadie, NADIE, en todo ese complejo editorial ha pensado que no se puede atentar contra la forma de nacer de un niño, en un centro educacional, en su centro, con sus compañeros y compañeras, de esa forma. Nadie.

El lenguaje, cuando afecta e incluye a menores, ha de ser exquisitamente respetuoso. Algo que no se ha dado en este libro y que se aleja mucho del concepto de ética docente.

Si mañana un niño llora, una niña es acosada, un adolescente es dañado en cualesquiera forma, Anaya no será quien golpee, eso no; pero SÍ será la inductora ideológica de la acción. Por el uso de términos injuriosos para las personas, humillantes para  las mujeres que donan su capacidad de gestar, ofensivos para las familias que necesitan la técnica y, sobre todo, por encima de todo, irrespetuoso, vejatorio para unos menores que tendrán que vivir en las aulas la falta de respeto a ellos, a su familia y a esa mujer a la que tanto deben.

No se puede espolear el bullying desde dentro del propio ámbito de la educación. Cuando la ideología predomina sobre la sonrisa de un niño, esa ideología es un puro detrito. Basura.

Sus manos no serán las que apaleen el alma de niñas y niños, pero estarán igualmente manchadas. Por el dolor del que son responsables.

La asociación ha emitido Comunicado de Prensa al respecto.

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